BODAS REALES. Boda de invierno en la playa. V&JA I

                                                         

Verónica y JonAnder se casaron en el mes de febrero. Pero los huevos a las Clarisas funcionaron o la suerte les acompañó, la cuestión que hizo un día maravilloso: soleado y templado.

 

Los que no estaban templados eran los nervios de Verónica. Eso no impidió  que luciera espectacular.

El maquillaje de la novia era sereno y natural y el peinado un semi-recogido informal pero elegante adornado con las horquillas perladas.

La ceremonia se celebró en la terraza del Restaurante Tamarises Izarra, en Getxo, Bizkaia. Con unas fantásticas vistas a la playa de Ereaga.

El pasillo nupcial se decoró con unos centros de Lilium muy originales.


 

 

 

 

Y, por fin llegó la novia.

Debido al embarazo, habían decidido celebrar una boda muy íntima, muy emotiva y huir de grandes celebraciones. Había que repartir el tiempo y las energías entre organizar la boda y organizar la llegada del nuevo bebé.

 

El vestido elegido fue de corte imperio que favorece el exuberante pecho que suele acompañar al embarazo y da libertad de movimientos evitando presiones sobre el abdomen. A pesar de la época invernal, Verónica no decantó por un tejido fresco porque es sabido que en el embarazo aumenta la temperatura corporal. Así, no recomendamos el satén,  los rasos ni bordados (que además aportan más volumen), ni las mangas largas.

Para Verónica confeccionamos un ramo de novia en cascada con orquídeas y freesias acompañadas de fuscas y perlas, muy adecuada al corte del vestido y a su fisonomía.

 

El coche: se decoraron las cuatro manillas y la bandeja trasera, a juego del ramo nupcial. Un lujo.

Y aquí termina la primera parte de esta boda tan especial.

Felicidad por partida doble: se celebraba una boda y eran tres los protagonistas.

Etiquetado

Deja un comentario